Me desperté el sábadoa las 8 de la mañana con música a todo volumen. Bajé a desayunar y me contaban que a las 6 de la mañana, se puso a cantar un moro (siento tener que usar esta palabra pero así llamamos muchas veces a los musulmanes aquí) desde la mezquita de al lado. Yo decía que no me había despertado (era el único que no lo había hecho) y desayunamos. Rezamos antes de irnos y nos fuimos de turismo visitamos las murallas de Ceuta y la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios (nos contaron su historia y subimos a su camarín). Luego, subimos a lo alto del monte Hacho y visitamos la Ermita de San Antonio de Padúa y luego recibimos una catequesis y comimos. Bajamos y nos dieron un gran rato de tiempo libre y estvimos en una cafetería y algunos se pusieron a jugar al fútbol con unos niños pequeños (así es, con unos niños pequeños). Sobre las 5, nos fuimos al Santuario de Nuestra Señora de África. Lo primero que voy a decir es que era enorme el santuario y lo segundo es que la Virgen de África no es como cualquier virgen que veas en otro lugar ya que se talló cuando se usaba el estilo gótico y eso le da más rareza. Tuvimos una misa un poco aburrida y nos contaron la historia de esta peculiar imagen. Eran las 8 y volviamos al refugio/hangar/centro social/lo que sea, y nos tomamos una ducha y bajé a cenar. Esta vez, charlé más y la velada también fué divertida pero corta y tuvimos Hora Santa (una hora delante del Señor rezándole y cantandole) y yo iba a mi bola y estaba hablando con el Señor toda la hora por telepatía (espero que lo haya escuchado porque sino he tenido una hora un poco perdida). Después rezé el rosario y me fuí a la cama. Esa noche dormí mejor pero esta vez si me despertó el moro y me quedé despierto hasta las 8. Recogí mis cosas y bajé a desayunar y nos diron una charla sobre una cosa de la que hablaré proximamente y nos fuimos para la Catedral. La Catedral también era enorme (más grande que el Santuario) y tuvimos una misa menos aburrida y comimos gracias al Consejo de Hermanadades de Ceuta (entre las cosas que había, me tocó una palmera de chocolate). Estuvimos un rato descansando y a las 4, nos fuimos al puerto y alas 5 estabamos en el barco. Este barco era mucho más lujoso que el anterior y en esta ocasión no me mareé (gracias a Dios). Sobre las 6 estaba en Algeciras y alas 8 estaba ya en mi casa (duró muy poco la experiencia).
Aquí termino de contaros la experiencia. Para míCeuta ha sido lo mejor que me ha podido pasar y me ha ayudado a ser mejor persona y ya estoy esperando la próxima vez. Espero que os haya gustado y hoy subiré la galería fotográfica de este viaje.
Adiós y hasta otra.

