El pasado del pasado fin de semana, fuí a Ceuta de peregrinación con jovenes de la Diócesis de Cádiz y Ceuta. Mucha gente me preguntaba que había en Ceuta para ir por motivos religiosos y yo les decía que voy ha ver a la Virgen de África (sin tener ni idea de lo que me iba a encontrar). Pues llegó el viernes 23 de octubre y estaba esperando con mucha impaciencia que llegase el autobús para ir a Algeciras y coger el barco hacia Ceuta. Llegó un poco antes de las 4 y cuarto y me despedí de mis padres y comenzó este viaje. Tardamos 2 horas en llegar y a las 6 estabamos con nuestros billetes esperando al barco. Durante ese gran rato (fue una hora que se me hizo eterna) estuve conociendo a personas de San Fernando (ellos se acercaban a mí porque conocía a muy poca gente y soy muy tímido) e imaginando como sería mi primer viaje en barco. Nos subimos al barco sobre las 7. El barco no era el más lujoso del mundo pero para mí era lo más lujoso que vería en mi vida (en verdad sería una de las cosas más lujosas que vería en el viaje y ya sabréis por qué). Durante el viaje, me mareé y cuando me levantaba, parecía estar borracho (y no lo estaba os lo juro). Llegamos sobre las 8 y cuarto y nos recibieron la gente de Ceuta con gran alegría ynos subimos al autobús que nos llevó al refugio/hangar/centro social/lo que sea. Cuándo llegué vi a toda la gente que había (eramos más o menos 90 personas) y nos fuimos a las habitaciones (que teníamos que compartir y a alguno tenía que dormir en el suelo). Era como una carrera en la que tenías que correr para tener habitación y yo como dije antes, no conocía a nadie y me quede solo en el pasillo y tuve que decir que estaba sin habitación. Un chaval me ofreció quedarme en su habitación con su compañero pero tenía que dormir en el suelo (muchos me dirán que soy tonto porque dije que no me importaba quedarme en el suelo y no solo esa noche, sino también la siguiente) y puse la maleta en un rincón, cogí la cena y bajé a cenar (teníamos que llevar la cena y el desayuno del sásbado y el domingo). Abajo cené y conocí a más gente (fue la misma situación del puerto por mi timidez) y cuando terminamos de cenar, tuvimos la primera velada llena de numerosas bromas y magia. Terminó la velada y nos fuimos a las habitaciones a dormir (nos costó lo suyo pero lo conseguimos al final). Cuando me levanté el sábado a las ocho de la mañana...
Siento la interrupción pero hoy escribo esta primera etapa de mi viaje y mañana subo el resto para que no se os haga muy pesado. También aprovecho para disculparme por no ser muy activo en el blog pero entre los estudios, la dificultad para escribir algo y que no tengo muchas ideas, no puedo subir nada. Espero que os haya gustado esta primera etapa y mañana la siguiente parte.
Adiós y hasta otra.
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